Terror en Sydney
La policía proporcionaba pocos detalles después del terrible apuñalamiento que sufrió ayer por la tarde un joven que hacía el trayecto Sydney – New York en TGC.
La victima del ataque resultó ser el joven John Edwars. Su padre relató para este diario la terrible desgracia por la que acababa de pasar, “Dios mio, ayer recibí la llamada telefónica que ningún padre quiere recibir. Acababa de llegar de mi trabajo y vi por las noticias el horroroso asesinato ocurrido en la estación central de TGC, pero nunca pensé que mi hijo pudiera ser la victima. La policía no me ha enseñado el cuerpo, sólo sus pertenencias. Estoy destrozado, es él sin duda alguna. No me lo puedo creer. Es mi hijo el que ahí yace”.
La policía no ha querido dar más datos sobre la agresión, aunque por el momento sólo se conoce que el chico murió a causa de numerosas puñaladas sufridas alrededor de las doce del medio día.
Los testimonios indicaron que la victima se encontraba en la sala VIP de TGC esperando su embarque. El atacante también se encontraba en la sala pero estaba sentado lejos de la víctima. El atacante fue al servicio un momento, y al volver, movió sus pertenencias y escogió un asiento al lado del joven.
Ray Johnson fue uno de los testigos del macabro suceso. Él se sentaba cerca de ellos, a unos cinco metros. Indicó que la victima era un joven que dormitaba con sus auriculares cuando fue atacado. Ray dijo que se encontraba leyendo cuando de repente oyó ” el grito más espeluznante que he oído en mi vida” y se levantó asustado justo para ver como el atacante, que sostenía un cuchillo de grandes dimensiones, se lanzaba sobre la victima y como ésta era apuñalada continuamente.
Ray Johnson dijo que “Era horroroso, me quedé parado, mientras veía como el chico era apuñalado más de 100 veces. Salí de mi estopor y empecé a correr hacia la salida de emergencia mientras iba gritando a todos lo que pasaba”. Entre el pánico, los pasajeros lograron escapar de la sala VIP mientras el atacante seguía encima de la víctima sin dejar de apuñalarle.
Daniel Heiss, el vigilante de la entrada y dos guardias de seguridad intentaron volver a la sala para ver si la víctima estaba aún viva. La sala es una vidriera, y el asesino había atrancado la puerta. El macabro espectáculo era visible al final de la sala donde el asesino estaba sobre el cadaver del chico… “estaba ahí, cortando trozos de su cuerpo… Mientras nosotros mirábamos la escena, él con calma se giró, nos vio y se acercó al vidrio. Llevaba el cuchillo fuertemente afianzado, y con calma, nos miró fijamente y dejó caer la cabeza del pobre chico frente de nosotros, “
“Jesús. Ese hombre lo había decapitado. Pero eso no era lo peor. El pobre cadáver estaba ahí tendido, totalmente destripado y descuartizado y ese monstruo se lo estaba comiendo”
En la cinta de grabación se puede ver momentos mas tarde al asesino encima de la victima mientras un policía indica por radio “Dios mio, está cortándolo en trozos y comiéndoselo”
La policía llegó unos 15 minutos después de que el ataque comenzó, mientras que los oficiales comenzaron a dirigir a los pasajeros de TGC a terminales alternativas mientras ocultaban la terrible escena.
La policía se intentó comunicar con el sospechoso durante varias horas sin éxito. Alrededor de las seis de la tarde, el asesino intentó huir rompiendo una ventana de la sala pero fue sometido y detenido. Actualmente se encuentra en las dependencias policiales y por lo que se ha podido saber, se ha negado a declarar.
